viernes, 21 de mayo de 2010

El país y la dislexia.

Mierda de título, parece un título de artículo periodíostico pero no os engañéis, es todo mala leche.

La mala leche que da ir a una academia de inglés y pedirle al profesor que: "...mira, es que mi hijo es disléxico y quisiera que... " vamos como cualquier padre preocupado por el futuro de sus hijos y que de repente el profesor levante la mirada y te diga que si estuviesemos en Estados Unidos no habría problema pero que en España las cosas son como son. Se refería a las exigencias finales de exámentes, métodos, etc.

Y tanto problems hay con el aprendizaje de lo que sea. Joder, que no se trata de una lengua, el castellano, especialmente complicada. Está claro que el inglés, como lengua es más opaca y posee una gramática muy "especial" pero frente a esto ya véis en Estados Unidos existen métodos para aprender inglés que minimizan el impacto que la dislexia causa en los alumnos que aprenden en inglés.

Si el castellano es más fácil, ¿tanto costaría adaptar y utilizar los medios correctos para el aprendizaje del castellano, el catalán, el valenciano o cualquier otra puñetera lengua y materia?

Que tengan que venir de fuera para decirnos los gilipoyas que estamos en España duele en el alma. Bueno lo de venir de fuera quitadlo de vuestras mentes, no voy ha hacer patria... ni a ser xenófogo, simplenmente es una cuestión de inteligencia tal vez.

Dependerá del país las implicaciones que pueda tener la dislexia, siendo los paises con un mayor nivel de desarrollo aquellos que ponen los medios correctos para que sus habitantes posean oportunidades adecuadas y puedan acceder a un nivel correcto de educación. ¿Es lo que deseamos?

4 comentarios:

Integratek dijo...

Hola Manuel,

Te animo a que visites nuestro blog: http://integratek.wordpress.com/

estoy seguro que encontrarás interesantes soluciones a los problemas que comentas.

Y sí, el tema del inglés está en el ojo del huracán!

Xavi.

Yolanda Gutiérrez Martos dijo...

Hola Manuel,

Vengo leyendo tu blog desde hace un tiempo, lo descubrí casualmente, ya que yo también tengo uno dedicado a la dislexia.

A veces me preguntan porqué me implico tanto con todo esto si, al fin y al cabo, yo ya he pasado por eso hace mucho, y lo he asimilado bastante bien. Por qué continuo si ya tengo mi vida establecida, un buen trabajo, y ya he hecho todo lo que podía hacer en lo concerniente a mi educación y a mis estudios... Y mi respuesta es siempre la misma; por que con la dislexia nunca se termina. La diferencia entre llevarla cargada, a cuestas, o llevarla de la mano, estriba en los cambios que se logren en el sistema educativo de este país. Se trata de establecer un sistema que no deje fuera de él a ningún niño... Por que todos, absolutamente TODOS, deben hacer uso de su derecho a aprender.

No sé, a lo mejor es que como soy disléxica, no entiendo que cueste tanto empezar por el principio.

Me gustaría decirles a Integratek, que yo también he examinado con detenimiento sus herramientas, ya que en el Simpósium sobre dislexia del día 28 y 29 de mayo de 2010 en La fundación El Brot, al que fui invitada para dar mi testimonio, tuve la oportunidad de charlar con dos representantes de Integratek que muy amablemente me facilitaron un CD con DEMOS, y he de comentar que, soy de la misma opinión que Manuel. Creo que de algún modo ya hace tiempo, inconscientemente ideé una forma propia para lidiar o salvar todos los escollos, todos los días, que la lectura, la escritura, la ortografía, la caligrafía, los cálculos matemáticos, y otras muchas cuestiones cotidianas, me planteaban.

De todas formas, Gracias, Integratek, por su labor.

Y Gracias, Manuel, por tu blog. Me gusta venir a leerte.

Saludos desde Barcelona.

Atentamente,

Yolanda Gutiérrez Martos

Manuel dijo...

Me he emocionado hasta los huesos, me has conmovido no solo el corazón, también las tripas.

Y es que lo haces tan fácil, "empezar por el principio", es muy simple, sin embargo, no acertamos con el principio.

Rutas del Peru dijo...

Hola Manuel
como me dijo un apsicoterapeuta un aves, el bruto es el que no sabe que es dislexia, ya que nosotros somos muy aviles en muchas cosas.