miércoles, 18 de mayo de 2016

Más síndrome de Stuttgar... menudo paquete...


Con sólo una consulta en la Internet, vuelve a aparecer esa dificultad añadida a la dislexia que se llama torpeza o quizá idiotez, con todos mis respetos a los que padecen idioticia. Pero no de las personas con dislexia sino de aquellos que pretenden estar por encima de lo que es correcto, o no.



Se trata del perverso síndrome del Dr. Stuttgar. Cortar y pegar, o tal vez decir lo primero que se nos viene a la cabeza.

La dislexia, si es de carácter neurológico. Puede ser genética, congénita o sobrevenida (afasia), pero siempre se da en el cerebro, jamás en los pies o en las manos, o en cualquier otro órgano de nuestro cuerpo.

Es cierto que en ocasiones he hablado de los falsos disléxicos, a los que también debemos tener en cuenta, y son, las personas que no han tenido un proceso de enseñanza-aprendizaje adecuados, mostrando pues algunas dificultades similares a las de la dislexia, que se corrigen con un mínimo de esfuerzo y reeducación.

La dislexia es, desde luego, neurobiológica pese a que Google dice otra cosa. Y también afecta a la escritura, no sólo a la lectura como se dice en el "cartel".

Cosas del imbécil del Dr. Stuttgar.  

   

lunes, 16 de mayo de 2016

¿Qué me empuja?

Tenía este Blog abandonado desde hace un año. 365 días de otros frentes pero, algo me empuja a darle continuidad. Quizá por el día del orgullo gay... FELICIDADES.

Un amigo remarca que, pese a tantos esfuerzos y tanta lucha, la dislexia sigue siendo una enfermedad, un "trastorno", y un... Y es que igual que Sísifo, me veo nuevamente alzando el pesado pedral, y subiendo otra vez la montaña, quizá hasta la próxima crisis, como si de un déjà vu se tratase.

Una cuestión que me llama treméndamente la atención: es la existencia o no de niños y niñas con dislexia en las aulas españolas, al menos en las valencianas. Y lo digo porque me ha pasado un caso curiosísimo...

Di una charla sobre la dislexia y otras dificultades en un colegio; charla a la que asistieron varios padres y madres de niños y niñas con dislexia. Posteriormente, dado el interés, repetimos la charla orientada al profesorado en la que además trataba de la realidad física de la dislexia "cerebro, wernicke, genética, ectopias, etc...", y sin embargo al preguntar a los profesores y profesoras sobre los niños con dificultades en sus aulas, no contestó ninguno de los asistentes.

Pueden ser varios los motivos para que se hubiese dado esta respuesta (no respuesta), quizá los profesores de niños con dislexia no acudieron a la charla o cualquier otra cosa. Sólo una madre de una niñas con alguna dificultad que no era dislexia, nos dio esa lección que muchas madres dan haciendo ver lo identificada que se sentía, sobre todo con el sufrimiento que los alumnos y alumnas con DEA padecen y las dificultades con las que muchos padres se encuentran.

Verdaderamente tenemos que hacer algo.  

 

    

lunes, 18 de mayo de 2015

Orgullo gay, orgullo "way". Y la dislexia...


El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud.

En el DSM-4, Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, lhomosexualidad fue eliminada en 1973.

Evidentemente ya no estará presente en el DSM-5. ¡Fiesta y alegría!, la homosexualidad ya no es considerada una enfermedad mental pero... para nosotros, las personas con dislexia, el panorama es otro. 

Palabras que habría que erradicar de nuestros entornos aún se resisten; e incluso la idea de que la dislexia es una enfermedad. Trastorno, déficit, e incluso conceptos como detección precoz, habitualmente usadas en el ámbito de la oncología, son empleadas de hecho, en el de las Dificultades Específicas de Aprendizaje.

Identificación temprana, que además de detectar precozmente, determina cuál es la dificultad ante la que nos encontramos, sería mucho más adecuado, incluso conveniente pata hablar de acciones orientadas a reconocer en niños de temprana edad, las dificultades de aprendizaje.  

El sábado asistí a una conferencia, la primera creo recordar, en la que no se empleó ningún término peyorativo para hablar de la Dificultad Específica de la Lectoescritura (DAL). La dislexia se salvó pues, en la conferencia de María Soledad Carrillo, de ese trato en rojo o con signo menos que a muchos nos lastima.

Quizá debamos "casi compartir", día las personas con dislexia y los homosexuales. Feliz día 16 y 17 de mayo...    

jueves, 5 de diciembre de 2013

Javier Sampredro y el Dr. Stuttgar.


Parece increible pero es cierto. Ha habido una alianza entre ambos para, una vez más decir la barbaridad de que la dislexia es una enfermedad. No lo entiendo.

Tampoco entiendio que luego diga que es cualquier cosa menos una enfermedad rara... ¿como quedamos? ¿Es o no es?

Yo me haría periodista pero no lo soy ya que para decir "cualquier cosa" hace falta tener carnet.

El artículo tiene cuestiones muy correctas e interesantes pero... joder, ha metido dos de cal y tres de arena, y así no creo que se sostenga nada. Tendría que pedir perdón como poco...

Para terminar: me parece verdaderamente insultante que un periódico serio, -o al menos así lo creía yo-, como El País, la cague de esa forma. Y desde luego me parece infame que se esté tratando nuestra "enfermedad" de manera tan mezquina.

Seguramente al señor Sampedro se lo ha dictado el estúpido imbécil del Dr Stuttgar.

Adenda:  Por supuesto, me he puesto en contacto con El País, y ahora ya no es una enfermedad rara... ahora es un trastorno... "Estos" de El País son más estúpidos que el propio Dr. Stuttgar... y si hace falta, lo firmo. 

jueves, 28 de noviembre de 2013

Hoy me he acordado de ti... bueno, me acuerdo muchos días, pero hoy especialmente.


Vaya, hoy estaba en el kiosco, si... y de repente, he visto la portada del libro de Max Planck, La revolución de lo muy pequeño, en el que se observa un pequeño grupo de hormigas.


Inmediatamente, como una oleada, he percibido en elgún lugar de mi interior, esa tormenta de recuerdos y vivencias, el libro, las hormigas, pero mucho más... también, certezas, cuestiones concretas...  muchos dicen no saber cual es el origen de la dislexia.

No cabe duda, los recuerdos nos activan. No me interesaba el sistema explicativo de la dislexia ya que me preocupaba más esa vertiente social de incomprensión sobre el problema de las personas con dislexia. No obstante, entiendo que tenemos que construir con certezas y concretos, y es que en el libro de las hormiguitas queda suficientmente claro cual es el origen, o mejor dicho aquello que está ahí en nuestro cerebro y nuestors genes, y que percibimos como dislexia.

Cuando en la Universitat Politècnica de València oí por primera vez la explicación, quedé fascinado. Pensé, ¿cómo no rendirse ante la evidencia?, pero lamentablemente hay mucho imbécil en este mundo, y estos, suelen dar la espalda al sentido común, a la realidad y a tantas y tantas cosas que son útiles para poder explicar las dificultades con las que nos encontramos, pero también, para poder encontrar las soluciones adecuadas.

Gracias al libro de Francisco Martinez, El reto de la dislexia, he podido entender mejor aquello que nos pasa a las personas con dislexia.No se si estará ya agotado pero entiendo que es recomendable leer la história de las hormiguitas mis hormiguitas...

Tenemos que atender a la verdad, aunque se trate de eso muy pequeño que muchos desdeñan y a lo que no se suele dar importancia.

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Tenemos que señalar a alguien, o basta con quedarnos callados?


Es la pregunta que me hago tras haber acudido a una jornada sobre grafología y escritura, en la que entre muchas y muy buenas pronencias surgió lo de siempre: mentiras, inconcreciones y salvese quien pueda...

También me pregunto seriamente si cabe señalar a esa persona y hacer público su nombre por incompetencia. ¡Pero és que me lo pide el cuerpo... !

En la Internet podemos ver un sin fin de barbaridades gratis, pero, pagar por oirlas de una persona, que es en teoria, una persona preparada y que está poniendo en el "asador" su "jo". Me parece una barbaridad, habiendo pagado, no quejarse. "Oiga que me dijo que me había puesto un kilo de naranjas y sólo hay medio kilo..."

Comenzando por el principio, como todas las cosas: Los inicios de la escritura, cuestión que ilustró con explicaciones sobre las pinturas rupestres... que nada tienen que ver con la escritura, ni de lejos... pero que ni de lejos. Luego habló de algunas generalidades sobre los tipos de soporte y su hitoria, y trató como si de caligrafía al uso se tratase, las inscripciones en piedra que realizaron los romanos... Tengo un conocido que estudió epigrafía, se hubiese vuelto loco,  hombre escribian en otros soportes... y desde luego el no tratar de la piel de animales como soporte de la escritura, usado durante miles de años, me pareció hasta insultante.

Pero no queda aquí la cosa. Trató de las nuevas tecnologías y dio un pequeño repaso a diferentes aparatos usados en el ámbito informático, pero no habló para nada de las tabletas gráfias, tan antiguas o mas que los ratones, que pueden ser los elementos más directamente relacionados con la escritura en el àmbito digital. Hoy día se usan mucho sobre todo en entornos gráficos.

Bueno, termino ya, pero es que me pareció francamente mala la ponencia... hasta el extremo de estar a punto de levantarme e irme a dar un paseo. Comentó contradiciendose a si misma que claro, en la escritura tradicioneal sobre soporte en papel quedan además de la escritura los apoyos, las fuerza que se ejerce sobre el soporte, etc ,  y... ¿los grafólogos que hiban ha acer con la escritura en una tableta...?, evidentemente los apoyos y las intensidades puede que existan, o no, lo que sucede es que no se ven, no quedan registradas, así pues, si lo que quieres es estudiar eso las intensidades de la escritura sobre el papel, no podrás, tendrás que dedicarte a otra actividad, quizá a analizar muestras de sangre.

Me pareció todo tremendamente inapropiado. Hombre, yo tembién comparto ese ¿romanticismo? de la escritura con pluma, con buena letra, donde imponemos sobre el papel "nuestros yo", y todo nuestro espíritu pero es que esta persona, se pasó de romántica.

No, no voy a decir su nombre, pero... al próximo que diga cualquier idiotez, igual me dará por señalarle con el dedo, y es que creo que  si más de uno hiciésemos eso, señalar aquello que no es correcto, quizá los idiotas se lo pensarían dos veces hantes de hablar. Y no me refiero a los políticos, que también.

   
 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Mantis esperada...


Os doy mi palabra de honor. Llevo unos días intuyendo la presencia de este curioso insecto, la mantis religiosa. Cada vez que salgo de la oficina, miro el suelo y las paredes esperando ver uno.

Por fín, esta semana pasada he podido ver dos ejemplares. El primero de ellos estaba muy erguido, un animal de buen porte, con un abdomen abultado pero muy muy corto, de un color verde claro casi blanquecino... y al acercarme ha salido coriendo a bastante velocidad hacia unos setos. Me ha sorprendido su manera de andar, como muy de "extraterrestre", al menos ese es el pensamiento que fluyó en mi mente... vaya.

El otro ejemplar, debió de ser un macho, de un tamaño menor, de color tabaco y que abrió las alas torpemente al toquetearlo. Este lo ví el viernes y ha estado rondando en mi mente ya que todos los años por esta época veo a alguno de esto animales tan curiosos.

Con la dislexia me pasa un poco lo mismo, estoy todo en año esperando ver... esperando que se realice alguna de mis pretensiones con relación a este tema y mirad por donde, en septiembre, todos los septiembres, surge alguna cosa, como la mantis religiosa.

¿Será porque es el comienzo del curso escolar?, becas, libros, uniformes, profesores, y ahora universidad y todas esas mandangas... aunque en mi caso particular esto último no es nuevo.

Señores, la dislexia no es una cuestión del mes de septiembre como les pasa a las mantis religiosa... esperemos que este nuevo 13/14 sea el curso de la dislexia, "aunque tengamos que devorar a algún macho, aunque nos de placer..."