miércoles, 18 de mayo de 2016

Más síndrome de Stuttgar... menudo paquete...


Con sólo una consulta en la Internet, vuelve a aparecer esa dificultad añadida a la dislexia que se llama torpeza o quizá idiotez, con todos mis respetos a los que padecen idioticia. Pero no de las personas con dislexia sino de aquellos que pretenden estar por encima de lo que es correcto, o no.



Se trata del perverso síndrome del Dr. Stuttgar. Cortar y pegar, o tal vez decir lo primero que se nos viene a la cabeza.

La dislexia, si es de carácter neurológico. Puede ser genética, congénita o sobrevenida (afasia), pero siempre se da en el cerebro, jamás en los pies o en las manos, o en cualquier otro órgano de nuestro cuerpo.

Es cierto que en ocasiones he hablado de los falsos disléxicos, a los que también debemos tener en cuenta, y son, las personas que no han tenido un proceso de enseñanza-aprendizaje adecuados, mostrando pues algunas dificultades similares a las de la dislexia, que se corrigen con un mínimo de esfuerzo y reeducación.

La dislexia es, desde luego, neurobiológica pese a que Google dice otra cosa. Y también afecta a la escritura, no sólo a la lectura como se dice en el "cartel".

Cosas del imbécil del Dr. Stuttgar.