miércoles, 14 de enero de 2009

Dar pena con la dislexia.


Sería un objetivo válido pero resulta que no, que los disléxicos no damos pena.

Para conseguir algo de las administraciónes públicas, debemos de demostrar:

A) Que somos unos inválidos.
B) Lograr una minusvalía de más del 33%.
C) Admitir que tenemos una disfunción.
D) Que estamos enfermos, o mejor dicho, que somos unos enfermos sin curación.
E) Que tenemos un trastorno...
F) Dar a conocer que no somos normales.

Bueno, podríamos continuar con la lista pero ¿para qué seguir...? La cuestión es que sin esto no hacemos nada.

De nada sirve explicar que el problema real consiste en la incapacidad de la sociedad para entender y solucionar el impás que se genera por la falta de alternativas, que no es que no existan, es que no se aplican, o bien por falta de dinero o por otras muchas causas.

Los conceptos como: la equidad en la educación, la atención a la diversidad, una escuela inclusiva y de calidad para todos, se van a la puta mierda y tenemos que ir al cole poco menos que con bastón, y gafas de colores, y un cartel que ponga "SOY DISLÉXICO", o una estrella de color amarillo, como antiguamente levaban los judios, o con los pantalones rotos descamisados y sucios. Vamos que para que nos atiendan con un mínimo de justicia tenemos que dar pena.

Yo no soy normal, ni los son los disléxicos de este país, otros quizá si. Y esto es porque tenemos el vicio de comer las ideas que nos "endiñan" sin un criterio propio. Ojo, no es que yo lo tenga, ni tan siquiera que lo tenga acertado ya que me equivogo en innuemrables ocasiones, pero a lo que vamos, que la realidad social es admitir que lo NORMAL es la norma de la mayoría, teniendo a la minoría como distinto de lo normal.

El ejemplo sería que en una reunión de mujeres, varias de ellas estubiesen preñadas. Como la mayoría no lo están, no es normal que la mujer esté preñada, cuando realmente es muy normal que lo estén, al igual que es normal que no lo estén. ¿Me explico?

Si la mayoría de la población "normal" es normolectora, los que tienen una dificultad en la lectura y la escritura, también lo son, lo que no voy a negar que que este sector poblacional tiene dificultades o falta de habilidad pero por lo demás... ¿ ?

Señores, dar pena nos puede abrir muchas puertas pero, por mi parte, no creo que sea moralmente correcto, ni justo, ni creo que sea el cauce adecuado para llegar a la iguldad como personas, como seres humanos.

3 comentarios:

Fantasma dijo...

Pero que verdades.

Desde luego por falta de dinero no es, y podría poner millones y millones de ejemplos, pero no lo voy a hacer. Es por falta de tolerancia y sobre todo respeto.

Fantasma dijo...

La verdad que a mi no me disgustaría tener un carnet de disléxico.

Me parecería muy bien. Podría llevar una insignia un distintivo, algo con lo que me reconociesen el esfuerzo y que hiciera ver las muchas cosas positivas que tiene.

Manuel dijo...

Yo también lo llevaría, siempre que todos llevasen el suyo.

SOY NORMOLECTOR.
SOY DISLÉXICO.
SOY...