martes, 27 de octubre de 2009

La dislexia y la mala educación.

No penséis por el título que voy a hablar de una película, no, aunque es peliculero lo que uno pueda o no sacar en claro.

Desde mi ingenuidad, pienso que al respecto de la dislexia todo es buena voluntad y buenas acciones. Soy una ameba y muy poco inteligente pues me cuesta entender, sinceramente, todo aquello que humanamente rodea al Ser Humano.

La naturaleza humana tiene como poco dos caras, como una moneda. Vemos la belleza de las acciones de los hombres y a la vez, como si de obras de Leonardo da Vinci se tratasen en las que retrata a los hombre crucificando al hijo de Dios, la fealdad de acciones también humanas, pero que nada tiene que ver con las primeras.

Qué feo queda que Don Fulano o Doña Mengana muevan sus plumas exhibiendo sus colores como los verdes pavos reales. Qué mala leche tienen cuando por cualquier motivo son despojados de ser el centro de las miradas de los demás. ¿Tan bueno es ese retroalimentarse de nada?

Feo queda también cuando por el motivo que sea alguien se cruza en tu camino y se queda, valga la redundancia "cruzado". Nada puedes hacer. Y es que ya pueden ser presidentes de comunidad de vecinos, doctores en derecho, pintores de brocha gorda, etc. etc. etc. que cruzados se quedan.

La dislexia y los problemas que generan requiere de personas con la mente abierta. Que el problema no es la dislexia y si la naturaleza humana... que ese es el problema.

Me temo que hasta que no avancemos en humanidad, poco avanzaremos en otros ámbitos por muy presidentes de gobierno o muy doctores en ingeniería que seamos. En esto nos da lecciones hasta un simple montero.

3 comentarios:

jambo bwana dijo...

Manuel, siempre me ha impresionado tu capacidad para, en tan pocas líneas, expresar tanto. Suscribo todo lo que has apuntado en tu reflexión y, sobre todo, la valentía que demuestras.
Por cierto, ¡bienvenido otra vez al ciberespacio; nos tenías preocupados!

Manuel dijo...

Gracias a tí, de corazón, por estar ahí.

Anita (¡No Ana!) dijo...

Manuel, Manuel, ¡qué elocuente! Seremos "los de la mente abierta" los que seguiremos con la bandera alzada, y ni las Cruzadas de algunos/as con falta de humanidad, serán obstáculo para conseguir nosotros/as nuestros fines: ¡Y simplemente, porque estamos tú, yo y algunos/as más, ... y muchos/as de los que aún vendrán!